El 'infierno' verdiblanco sueña con semifinales
La primavera en Sevilla no llega: se anuncia en el aire, en ese perfume inconfundible de azahar que lo invade todo a cada paso. Las calles se llenan de luz y de vida, mientras la Feria se prepara para que su corazón comience a latir. Es una sensación de esas difíciles de explicar, de las que sólo quienes las han experimentado alguna vez pueden entender. Pero esta noche, miles de béticos tendrán la impresión que este abril en la capital hispalense es muy distinto a todos los demás.