En busca de la sentencia definitiva
El Barcelona no contaba con el regalo de última hora que le hizo ayer el Madrid al empatar con el Girona y dejar la diferencia en seis puntos, que se convertirían en nueve si los de Flick consiguen el triunfo en el derbi de esta tarde frente al Espanyol. Y no es una distancia cualquiera. Lo que era un partido en el que los azulgranas buscaban el triunfo para afianzar el liderato se ha convertido en un choque en el que pueden dejar LaLiga sentenciada. Que nadie se lleve a engaño: nueve puntos a falta de siete jornadas ya sería una distancia prácticamente definitiva.