EEUU sumó 178,000 empleos en marzo, reflejando cierta solidez en plena guerra con Irán
Estados Unidos creó 178,000 empleos en marzo, superando con creces las expectativas y demostrando la resiliencia del mercado laboral justo cuando la guerra con Irán comenzaba a intensificarse, al mismo tiempo que subían los precios del petróleo.
La tasa de desempleo cayó del 4.4% al 4.3% el mes pasado. El aumento en los empleos se concentró en los sectores de salud, construcción, transporte y almacenamiento.
Las encuestas realizadas por la Oficina de Estadísticas Laborales se completaron el 12 de marzo. En ese momento, el impacto total de la guerra —para la cual el presidente Donald Trump ha establecido un calendario incierto— aún no se había sentido en el mercado laboral.
Tres semanas después, el precio de la gasolina se ha disparado a más de $4 el galón, un nivel que, de mantenerse, mermaría los ingresos discrecionales anuales de los consumidores estadounidenses en cientos de dólares.
Los otros indicadores no tan positivos
A pesar de la cifra principal, que resultó ser positiva, hubo otros indicios de que el mercado laboral sigue inestable. El crecimiento salarial disminuyó al 3.5% en marzo, desde el 3.8% de febrero, quedando por debajo de las previsiones.
La estimación de nóminas de enero se revisó al alza en 34,000, pasando de 126,000 a 160,000. Sin embargo, la cifra de febrero se revisó a la baja en 41,000 empleos, de -92,000 a -133,000. En conjunto, las nóminas disminuyeron en 7,000 netas durante esos dos meses.
La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) también informó que el número de personas inactivas que buscaban trabajo aumentó en 325,000. Estas personas habían dejado de buscar trabajo en las cuatro semanas previas a la encuesta. De este grupo, 144,000 declararon haber dejado de buscar porque creían que no había empleos disponibles para ellas.
Otras estimaciones económicas claves
El miércoles, la Reserva Federal de Atlanta redujo su estimación del Producto Interno Bruto en tiempo real al 1.9%, frente al más del 3% que registraba justo antes del inicio de la guerra.
En términos generales, el mercado laboral permanece estancado, lo que muchos expertos denominan un entorno de “ni contrataciones ni despidos”, en el que tanto los despidos como las nuevas contrataciones son mínimos.
El martes, la Oficina de Estadísticas Laborales también informó que la tasa de contratación en febrero cayó a tan solo el 3.1 % de la fuerza laboral estadounidense, un nivel que no se registraba desde abril de 2020, debido al impacto de la pandemia de la COVID-19. Y se sitúa ligeramente por encima del 2.8% de la tasa de contratación registrada durante la peor parte de la Gran Recesión de 2008-2009.
Las ofertas de empleo también disminuyeron en febrero, aunque parecen estar estabilizándose en general. La tasa de despidos se mantiene en mínimos históricos.
Mientras tanto, la opinión de muchos estadounidenses sobre la economía y la gestión de Trump sigue deteriorándose.
Esta historia tiene elementos que podrían no funcionar en nuestra aplicación. Pulsa aquí para abrir la historia en el navegador de internet.