¿El ciclismo ya no es lo que era?: "No todo vale, ¡esto no es un circo!"<br>
El ciclismo siempre ha convivido con la épica de los elementos. Con el viento que rompe el pelotón, con el calor que derrite las fuerzas en julio… y también con el frío que congela las citas de estas fechas. La París-Niza de este año volvió a recordar que este deporte sigue librando una batalla permanente contra el clima. Las imágenes de la carrera francesa —carreteras abiertas entre paredes de nieve y ciclistas temblando antes de arrancar— reabrieron un debate que el pelotón conoce bien: hasta dónde debe llegar el espectáculo cuando el termómetro se desploma.