El niño es una gozada<br>
Actuación que cambia inercias. Partido que puede suponer un punto de inflexión. La noche de Valverde, con su triplete, y de Arbeloa, con su baño táctico sobre Guardiola. Un partido a la altura de la leyenda europea del Real Madrid. Un recital tan inesperado por las bajas y las sensaciones del equipo, como prometedor de cara al futuro. Un partido en el que se consagró Thiago Pitarch, en el que Courtois dejó otra parada para el museo, en el que Vinicius falló un penalti que pudo ser el 4-0 y en el que el Madrid recuperó a Huijsen para la causa.