Willie Colón, una de las grandes leyendas de la salsa, muere a los 75 años
El legendario artista Willie Colón, una de las figuras más representativas de la salsa, murió este sábado a los 75 años, confirmó su familia a través de un mensaje publicado en sus redes sociales.
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia”, dice el comunicado publicado en Facebook.
“Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”, agregó su familia.
La clase artística de Puerto RIco estaba pidiendo oración por el también compositor el viernes, que estaba recibiendo atención médica por alegadas complicaciones respiratorias.
Una vida dedicada al arte y la música
El músico de raíces puertorriqueñas William Anthony Colón Román nació el 28 de abril de 1950 en el barrio del Sur del Bronx de Nueva York. Fue poeta, compositor, arreglista, intérprete, folklorista, trombonista, productor y director musical.
Fue su abuela Antonia (“Toña”), quien le inculcó la semilla de la identidad boricua y le enseñó a hablar en español, idioma que los propios padres de Willie perdieron en las calles de Nueva York para la época en que ni siquiera se mencionaba el bilingüismo.
A sus 16 años, grabó su primer disco (“El malo”) junto a Héctor Lavoe, específicamente en el 1967. Junto a él formó uno de los binomios salseros más importantes de la compañía discográfica Fania.
Precisamente, Lavoe le brindó los temas atrevidos de la calle, y le dio las primeras lecciones de música, además de la actitud irreverente necesaria para cambiar instrumentación y estructura. El genio se impuso.
La educación musical formal vino primero con la flauta de la escuela elemental que se llevaba a escondidas para la casa. Posteriormente conoció el clarín, instrumento que empezó a dominar como niño escucha a los 11 años. Cuando se encontró con la trompeta a los 13 años, comenzó a tomar clases y su carrera comenzó a tomar forma, al igual que el estilo y sonido particular con el que se abrió paso para hacer historia.
En 1969 su “Che ché colé” fue un puntal importante para la conquista afroantillana del pentagrama popular en Latinoamerica. Aunque hubo quienes se resistieron a aceptarlo, su famoso canto ghanés con ritmo de bomba puertorriqueña, se convirtió en un clásico de la salsa.
Con Lavoe la orquesta de Willie Colón popularizó temas como “Calle Luna, calle Sol”, “Abuelita”, “Ah, ah, oh, no”, “Ghana’e”, “El día de mi suerte”, “La murga” y “Juana Peña”, entre otros.
En 1976, le frunció el ceño a los clásicos con su producción de un ballet – “El baquiné de los angelitos negros” – que abrió su período de salsa sinfónica. Concluido su periodo de grabaciones con Lavoe, Willie decide lanzarse al ruedo como cantante en producciones como “The Good, Bad and The Ugly” (1976) y “Solo” (1988).
En 1977 presentó discográficamente a Rubén Blades en el disco “Metiendo mano”. Cabe mencionar la historia de éxito que precedió esa asociación de Blades con Willie como antes había impactado la de Lavoe, dejando como clásicos discográficos “Maestra vida” (1978) y “Canciones del solar de los aburridos” (1981).
Willie Colón tiene un récord discográfico impresionante con más de 40 álbumes, que le merecieron nueve Discos de Oro y cinco de Platino. Vendió más de ocho millones de discos en el mundo, con el crédito a su haber de 16 elepés con Lavoe, seis con Blades y otros cuatro con Celia Cruz.
En 1979 lanzó su carrera como solita. Fue nominado ocho veces a los Premios Grammy en la categoría de música tropical. Además, actuó en cine y televisión en producciones como “Vigilante”, “The Last Fight”, “Salsa”, “Miami Vice” y la telenovela “La intrusa”.
Su resumé como activista es igualmente impresionante. A Willie Colón se le reconoce por su faceta sociopolítica con la misma naturalidad con que se le reconoce el genio musical. Su endoso es codiciado entre los políticos de Nueva York. Su palabra en las tarimas de los barrios latinos de la ciudad es tan efectiva como su música.
Fue amante de la aviación, el boxeo, correr a caballo y la programación de su computadora. Fue un autodidacta feroz que además de música, estudió por su propia cuenta desde física hasta administración de negocios. Junto a Julia Colón Craig procreó tres de sus cuatro hijos.
La última presentación de Willie Colón en Puerto Rico fue el 9 de agosto del 2025, en un concierto a casa llena en San Juan, junto a la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico, dirigida por maestro Ángel ‘Cucco’ Peña.
*Nota del editor: La Fundación Nacional para la Cultura Popular de Puerto Rico (FNCP) colaboró con esta publicación. La FNCP es una entidad sin fines de lucro que promueve el desarrollo de la cultura popular puertorriqueña a través del estudio, la promoción y el auspicio de eventos de interés cultural y de los artistas que los exponen.