Arbeloa, más espartano que nunca
Los apodos se llevan como una segunda piel, aunque solo algunos consiguen, con el paso del tiempo, definirte mejor que tu propio DNI. Álvaro Arbeloa fue el espartano cuando defendía los colores del Real Madrid a base de corazón y sudor, provocando que el Bernabéu le otorgase ese alias —o nombre de guerra— como distinción afectiva.